18 nov. 2004

Apple domina el mercado...

Logo de la empresa Apple... de los reproductores de música digital, de la venta de música en línea y, desde hace poco, de software para reproducción de video en computadores personales.

La primera imagen que a uno se le viene a la mente cuando piensa en la empresa de la manzana, es la de un eterno David tratando de sobrevivir en el mundo del Goliat Microsoft. No pocas veces se ha dado por descontada la bancarrota de Apple e incluso se ha rumoreado su compra desde la propia Microsoft. Hoy esos rumores están lejanos y desde hace varios años goza de excelente salud, reconocida no sólo por sus fieles usuarios, sino también por los analistas tecnológicos y financieros. De hecho sus acciones han subido consistentemente.

Esto no significa que haya aumentado sustantivamente su cuota de mercado. En EEUU, donde ha concentrado sus principales esfuerzos de crecimiento, recién está recuperando su 5% de participación (que ostentó a principios de los 90) y fuera de ese país, está aún lejos. En Chile, incluso, ha visto disminuir cada año su cuota de participación principalmente debido a la extraña y poco exitosa gestión de marca y estrategias de venta que han desarrollado sus representantes.

Ante eso, la definición estratégica de la compañia ha sido clara. Su CEO, Steve Jobs, ha declarado que los Mac son "los BMW de la computación personal" y nadie le reclama a BMW su baja participación de mercado. En otras palabras, Apple ha definido a sus computadores Mac como un producto de nicho, y ha concentrado sus esfuerzos, primero, en el campo profesional (diseño gráfico, producción audiovisual (video, cine), producción musical), ofreciendo una gama de Hardware de altas prestaciones (PowerMac, Xserve y Powerbook) y desarrollando para ello aplicaciones de primer nivel que funcionen con su hardware (FinalCut, Motion, Logic, Soundtrack) o apoyándose en la enorme y fiel presencia que ya tenía a partir de productos de terceros (Pagemaker, Quark, Photoshop, Premiere, Director).

En segundo término, ha desarrollado una linea para el mercado de consumo y la educación, con equipos más baratos (Imac, Ibook, Emac) y software para el desarrollo multimedia de alta calidad pero fácil de usar (Ilife, Imovie, Iphoto, Itunes, Garageband). Si a ellos se suma el cambio radical que significó el Mas OS X (construído sobre la base de UNIX, el sistema operativo más sólido, favorito de los cerebros informáticos y usado por defecto, en alguna de sus variaciones, por practicamente todos los servidores web y de datos del mundo) que significó abrirse también no sólo a una mayor base de desarrolladores de software sino, sobre todo, abrirse a una lógica de software abierto, estándares públicos, etc, que ha enriquecido enormemente su oferta. Hoy se hace más software para Mac que nunca antes.

Sin embargo, en el campo de la música digital, Apple ha hecho una apuesta completamente diferente, y apunta a ser el dominador de ese mercado, hasta ahora, con completo éxito. Su reproductor de MP3 (ipod) no sólo se vende por millones en sus ya 5 generaciones, sino que se ha transformado en una moda y un culto. Su sencillez, su facilidad de uso, su diseño y su calidad hacen que hasta casi se olvide que su precio es bastante alto. Hoy día los usuarios pueden elegir entre cuatro modelos diferentes (ipod normal, Ipod Photo, Ipod Mini e Ipod U2 Special edition) y se anuncia una quinta variación para las próximas semanas (se trataría del Ipod Micro, con memoria Flash en lugar de disco duro).

El complemento perfecto del Ipod ha sido la Itunes Music Store, tienda de venta de música en línea que por 1 dólar la canción o 10 dólares el disco, ha revolucionado la descarga legal de música en Internet. Con el 70% del mercado, la tienda ha sido un éxito hasta ahora, sorteando los ataques de fuertes competidores (Real, Napster, Virgin, y la propia Microsoft, entre otras).

Un reciente estudio ha revelado además, que el reproductor multimedia de Apple, Quicktime, ha crecido sostenidamente en su presencia en los PC del mundo, alcanzando al WMP de Microsoft y relegando a un lejano tercer lugar al líder de hace algunos años, RealPlayer. Esto ha sido posible gracias a la eficaz estrategia de soportar estándares abiertos (incluso creándolos y entregándolos gratuitamente, como el reciente H264), en lugar de obligar a los usuarios a usar formatos propietarios.

La pregunta que los fieles usuarios de Mac nos hacemos es qué pasaría si, aprovechando las utilidades recogidas en estas aventuras exitosas y la experiencia acumulada, Apple abordara la difícil tarea de atacar de una vez el mercado corporativo con equipos de alta calidad y bajo costo. Teóricamente, sólo puede ganar, ya que una de las condiciones que impide a muchos usuarios comprarse ese lindo Mac para la casa, es que en su oficina, en la de su cónyuge y en el colegio de sus hijos, trabajan con Windows, y el miedo a las incompatibilidades (que todo usuario experimentado sabe que a estas alturas son mínimas) y a la curva de aprendizaje son un freno poderoso. Pero para ello deberá abordarlo con calma e inteligencia, ya que al frente tiene un adversario poderoso, que ya ha resentido el golpe de ser "segundo" en el campo de la música digital y que no hará fácil una competencia por su mercado casi monopólico de la computación personal.

17 nov. 2004

Crédito Universitario para las FFAA: Sí, pero...

Foto que muestra a un grupo de cinco reclutas del ejército estudiando mapas alrededor de una mesaEl Ministro de Educación ha comentado hace algún tiempo la voluntad del Gobierno de dar acceso al Crédito Universitario a los estudiantes de las escuelas matrices de las Fuerzas Armadas y de Orden, señalando que "todo joven con talento, por modesto que sea, debe poder llegar a ser almirante y general".



Desde el punto de vista de la igualdad de oportunidades, es evidente que aquellos jóvenes que optan por desarrollar su vida profesional en las Fuerzas Armadas y de Orden han hecho una opción vocacional de servicio al país que no justifica que se les discrimine impidiéndoles el acceso a las ayudas estudiantiles, con la consecuencia de dificultar el ingreso de estudiantes de menores recursos, los que no están en condiciones de cancelar las mensualidades de hasta 170 mil pesos.



La entrega de nuevos recursos públicos en este ámbito, por la vía del subsidio a los estudiantes, sólo se justifica si se traduce efectivamente en un canal para el acceso de estudiantes sin recursos propios, y no se repite el vicio de algunas universidades del Consejo de Rectores, en que con el mecanismo de aumentar sucesivamente el valor de los aranceles, el subsidio termina siendo simplemente un aumento de los recursos públicos que se entregan a las instituciones.



Con el mismo principio de la igualdad de oportunidades, debe considerarse terminar con la discriminación arbitraria que significa el que tanto la Escuela Militar como la Escuela Naval (no así Carabineros y la Fach) exijan entre los requisitos de postulación (disponibles en las respectivas páginas web) el que los estudiantes provengan de la educación media científico-humanista (CH).



Cerca de 90.000 estudiantes egresan cada año de la enseñanza media técnico profesional (TP), lo que representa el 43% del total de los estudiantes de cada generación.



La reforma curricular de la enseñanza media TP se encuentra plenamente vigente desde el 2002 y en ella se amplió significativamente la formación general, homologándola en gran medida con la formación que reciben los estudiantes de la modalidad científico humanista.



En términos concretos, hasta segundo año de enseñanza media el currículo es exactamente el mismo para los establecimientos técnico profesionales y científico humanistas. Los módulos de formación técnica específica comienzan recién en tercer año medio, manteniendo un núcleo de formación (Lenguaje y Comunicación, Matemáticas y Ciencias Sociales) que también es común en ambas modalidades.



Además, se reemplazó la orientación anterior destinada a la formación técnica para puestos de trabajo, por una orientada a la formación de competencias generales en ramas productivas, la que hablita a estudiantes para seguir aprendiendo en la medida en que cambian las tecnologías en sus propios ámbitos de desempeño. Muchas especializaciones técnico profesionales podrían ser, además, de alto interés para la formación militar (telecomunicaciones, electricidad, metalmecánica, construcción, etc.).



Es imprescindible para el cumplimiento de los objetivos que se persiguen, el que se termine con esta diferencia, la que a la luz de los cambios de la educación chilena de los últimos años, no tiene justificación. De este modo, podrían abrirse oportunidades para miles de estudiantes chilenos que hoy tienen cerrada esta opción, contando con una preparación adecuada para ello. Ello enriquecería las opciones con que cuentan el propio Ejército y la Marina en sus procesos de selección.

17 ago. 2004

Los Niños Digitales

Fotomontaje de niños con uniforme escolar en un marco de una ventana de pantalla de Windows Al intentar aproximarse a la realidad de la enorme mayoría de los niños que hoy asisten a la educación básica y conversar con sus profesores, es posible reconocer que tienen a lo menos tres características distintivas respecto de la generaciones anteriores en su relación con la tecnología: son niños y niñas “megacomunicados” (tienen acceso de una u otra manera a teléfonos celulares, agendas electrónicas, la web, el correo electrónico, la mensajería instantánea, la televisión y la radio). Además, son niños y niñas “multitarea”, es decir, no sólo pueden mantener todas estas vías de comunicación funcionando simultáneamente, sino que además pueden hacerlo mientras comen, hacen sus tareas escolares y cuidan a su hermano menor. Finalmente, son niños y niñas orientados a objetivos específicos y concretos, lo que les permite mantener un “orden’ entre tantas actividades paralelas.



Los niños “digitales” son muy distintos de lo que éramos hace sólo 15 o 20 años (para qué decir más atrás) y es normal que así sea. Han pasado muchas cosas en el mundo en este tiempo y han sido muy grandes los cambios tecnológicos como para esperar que los niños siguieran haciendo las cosas como las hacíamos. Es muy probable que, expuestos a un sin fin de nuevos y permanentes estímulos, su cerebro funcione de manera muy diferente al nuestro.



Este cambio supone un enorme desafío para la educación y en particular para los profesores. Un estudio realizado por el Centro Nacional de Estadísticas Educacionales de EEUU revela que en los últimos 20 años el porcentaje de estudiantes que considera que “la escuela será importante en su vida futura” bajó de 51% a 35%. En otros términos, los estudiantes en EEUU sienten que la escuela es cada vez menos relevante a la hora de reconocer los aprendizajes críticos para su vida.



Es muy probable que en Chile la percepción sea similar. El reciente estudio realizado por Fundación Chile y VTR sobre la “Generación Digital” mostró la enorme importancia que asignan los estudiantes a Internet para aprender, hacer sus tareas y trabajos escolares y para comunicarse, incluso por encima de la percepción que tienen sus padres respecto de su utilidad. Niños y niñas digitales que tienen acceso a Internet, dedican más tiempo a completar sus tareas, consideran que tienen acceso a más y mejor información y tienen mejor percepción acerca de sus calificaciones y aprendizajes.



Desde siempre, uno de los factores críticos para obtener resultados ha sido el “compromiso con el aprendizaje”, es decir, que los estudiantes perciban la importancia y la pertinencia de ese contenido para sus vidas (lo que llamamos currículo) y una metodología consistente con sus estrategias de aprendizaje. Esto es clave para que se produzcan aprendizajes sólidos, y por tanto todo esfuerzo educacional en el presente debiera hacerse cargo de aquellos factores que los estudiantes consideran significativos y las estrategias que consideran adecuadas, lo cual supone profesores preparados y apoyo a su tarea en este nuevo contexto.



Hace algún tiempo la prioridad estuvo en que todos los estudiantes tuvieran acceso a computadores e Internet. Hoy ese objetivo está mayoritariamente cumplido, incluso para la mayoría de los estudiantes de sectores más pobres. La pregunta es ahora qué vamos a hacer con ellos, cómo les vamos a sacar partido para mejorar los aprendizajes, cómo los profesores los incorporarán en sus metodologías de manera que sean parte de las estrategias de enseñanza y aprendizaje.



Herramientas digitales para niños digitales. Eso significa no sólo que el profesor sepa usar un procesador de texto o una hoja de cálculo, que sepa buscar en Internet o mandar un correo electrónico. Se trata de incorporar el uso de tecnología en la relación que establecen con sus alumnos en torno al aprendizaje. Probablemente signifique menos dictado y más investigación, menos exposición y más trabajo compartido, menos pizarra y papel, y más trabajo en grupo y pantalla.



La urgencia del desafío es enorme, tenemos estudiantes que no entienden a profesores que hablan en un idioma incomprensible para ellos, y profesores que se esfuerzan por enseñar a estudiantes que ya no existen. Resolver esa brecha es una de las claves de todo esfuerzo por mejorar nuestra educación en el futuro.

17 jun. 2004

Transparencia en Educación

La Educación es un bien público, como lo es el acceso de todo ciudadano a otros derechos como la salud, la vivienda o los servicios básicos. Todos ellos son importantes, pero la educación es la que permite no sólo aprovechar esos bienes de mejor manera, sino, sobre todo, garantizar el que como sociedad podremos contar en el futuro con una mejor calidad de vida, en especial los chilenos de menores recursos.



De ahí que, como país, sea relevante asegurar que el sistema educacional funciona adecuada y eficientemente. Como todo bien público, requiere para su desarrollo de niveles de transparencia muy grandes, de manera que las autoridades estén en condiciones de regular las posibles distorsiones que pueda contener tan importante mercado, pero en especial, para que la propia ciudadanía, cuente con instrumentos que le permitan saber, evaluar, fiscalizar, participar y hacer valer sus derechos.



Hay a lo menos tres ámbitos en los que es indispensable avanzar en la transparencia del sistema educacional chileno para garantizar la información a padres, apoderados y estudiantes: los procesos de selección de alumnos, la disposición y uso de recursos públicos y los resultados de aprendizaje.



Los procesos de selección de alumnos en los establecimientos escolares son mayoritariamente una caja negra. Nadie sabe muy bien qué se evaluará, cuáles son los criterios de selección, quienes son los que deciden y el esfuerzo de cualquier padre o madre para saber las razones por las que su hijo o hija no ha sido aceptado en determinado colegio puede ser una tarea titánica. Es indispensable establecer un marco básico de transparencia para los procesos de selección que permita conocer con antelación las condiciones de postulación y, luego del proceso, saber sus resultados. Sólo de ese modo podremos garantizar que no se desarrollan prácticas arbitrarias de discriminación en ellos.



Hace algunas semanas el Ministerio de Educación informó que había quitado el carácter de “Reservado” a los montos de subvención que entrega a cada establecimiento, ya sea de aquellos vinculados a la asistencia de alumnos como los que se entregan para la mantención de los establecimientos. Es indispensable ahora hacer pública y accesible esa información, de manera que las comunidades escolares puedan conocer de fuente oficial los montos destinados a la educación de sus hijos y alumnos y apoyar para que dichos recursos sean usados eficientemente. Esto permitirá terminar con las dudas ambientales que hoy se escuchan del desvío de los recursos de educación hacia otros fines, en el caso de la educación municipalizada, o del enriquecimiento indebido, en el caso de la educación particular subvencionada.



Respecto de los aprendizajes, hoy es muy difícil para una familia saber con cierta objetividad la calidad de la educación que sus hijos reciben. El único indicador nacional es el SIMCE y su globalidad lo hace insuficiente para dar cuenta a unos padres concretos del aporte de la escuela, liceo o colegio al mejoramiento de los aprendizajes de su hijo o hija. En parte esta insuficiencia radica justamente en que las condiciones de entrada de los alumnos (culturales, familiares, económicas, etc) son muy diversas.



Para las familias debieran ser relevantes, a lo menos, dos cosas: primero, cuánto mejoran los estudiantes sus aprendizajes respecto de sí mismos, es decir, cuál es el valor agregado que la escuela aporta a partir de las condiciones de entrada de un niño o joven. Segundo, cuáles son los resultados de aprendizaje de cada estudiante respecto de los resultados esperados para cada nivel de educación.



Para lo primero, es necesario ofrecer a los establecimientos nuevos instrumentos de evaluación normalizados, que permitan la aplicación regular en las escuelas y entreguen información relevante y pública para los apoderados respecto de los avances obtenidos, de manera de poder conocer la efectividad real de cada escuela en el mejoramiento de los aprendizajes. Sobre lo segundo, establecer estándares de egreso por nivel o a lo menos por ciclo, a partir de los contenidos curriculares, debiera ser una tarea urgente, ya que permitiría conocer el avance específico de cada alumno respecto de los aprendizajes esperados para ese nivel.



El consenso nacional sobre el lugar central que ocupa la educación para asegurar un desarrollo permanente del país debiera motivar un esfuerzo serio por mejorar la transparencia del sistema. La efectividad de los establecimientos educacionales para mejorar los aprendizajes de los estudiantes pasa necesariamente por el compromiso y la participación de todos los actores, cada uno haciendo su tarea, y para ello, es indispensable contar con mayor y mejor información.

17 may. 2004

Derecho a retracto en Educación

El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) ha presentado una indicación en la Ley del Consumidor que se discute en el Parlamento, para que los estudiantes que se matriculen en una institución de educación superior cuenten con un “período de retracto” de 30 días, durante el cual pueden desistir de la matrícula, ya sea por razones socioeconómicas, por haber quedado seleccionado en otra casa de estudios o simplemente porque estiman que las condiciones en que se desenvuelven sus estudios no son las ofrecidas por la institución al momento de la matrícula.



La propuesta hecha por el SERNAC llena un importante vacío que deja a estudiantes y familias expuestos en absoluta desigualdad de condiciones ante la contratación de servicios educacionales.



Se ha transformado en un verdadero ritual el de las campañas de difusión que realizan las instituciones de educación superior para captar estudiantes y que comienzan ya en el mes de noviembre. El problema es que los estudiantes son fuertemente presionados a matricularse antes de que se publiquen los resultados de las pruebas de selección o de las propias postulaciones a universidades del Consejo de Rectores. Así, frente a la incertidumbre de dichos resultados, muchas familias se ven tentadas a “asegurar” un cupo inscribiendo al estudiante.



Las presiones van desde llamadas telefónicas insistentes a jóvenes que han solicitado información previamente, cartas, información de “vencimiento de las fechas de postulación” o de “escasas vacantes”, generando una verdadera e ilegítima presión psicológica en una etapa en que, es para todos evidente, los estudiantes están sometidos a un fuerte estrés.



Por esta vía, los estudiantes no eligen con libertad la institución que mejor se acomoda a sus intereses, expectativas, posibilidades económicas, perfil profesional, o calidad académica. A río revuelto, ganancia de pescadores, y aquí ganan los pescadores más “vivos” para inducir la matrícula de los estudiantes, ya sea a través de costosas campañas de difusión, promotoras y promotores, supuestos “descuentos por preinscripción”, etc.



Esta indicación ha generado algún grado de preocupación en algunas instituciones, especialmente algunas universidades privadas. Sin embargo, la indicación propuesta por el SERNAC no sólo puede constituir una forma de hacer más transparente y competitivo dicho mercado. Puede ser una señal muy interesante para el sistema de educación superior chileno. Si los estudiantes y sus familias pueden elegir con mayor libertad y tranquilidad, sin presiones indebidas, entonces las instituciones deberán asegurarse de que, más que el anzuelo de un procedimiento administrativo apresurado, lo relevante es mejorar la oferta real que hacen. Ello puede traducirse en mejor calidad de los servicios educacionales, mejores condiciones socioeconómicas para acceder a ellos o mejores beneficios asociados.



Aparte de este incentivo indirecto al mejoramiento de la calidad de la educación superior, el único costo práctico e inmediato, para las instituciones de educación superior, que puede provocar la medida propuesta, es la necesidad de, como lo hacen todas las universidades del Consejo de Rectores desde hace muchos años, establecer “listas de espera” para los estudiantes que tienen menos puntaje de acceso, de manera que, de producirse el “retracto” de otro estudiante, ellos ocupen dicha vacante.



La iniciativa contempla, además, medidas de resguardo para evitar abusos de posibles usuarios, como el plazo máximo para ejercer el derecho y la obligación de pagar los costos de matrícula y el período en que se asistió a clases. Eso permitirá a las instituciones contar con una base razonablemente sólida de matriculados y con flexibilidad para los casos en que opere el retracto.



Parece bien evidente que la iniciativa propuesta enfrenta un problema real con una solución inteligente, que pone los incentivos en la dirección correcta y los resguardos adecuados. Chile requiere mejorar sustancialmente la calidad de su capital humano, y por tanto, su educación superior. Para ello, el sistema educacional debe asegurar que el principal criterio de elección de carrera y de selección es el mérito.



La palabra la tienen ahora los parlamentarios, que conocen de cerca los problemas reales que enfrentan muchos jóvenes y sus familias por este vacío legal. De no prosperar la iniciativa, son ellos mismos los que deberán explicar a sus electores por qué se les negó el apoyo a esos jóvenes y se les dejó innecesariamente expuesto su futuro.

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