13 feb. 2010

iPad, Netbooks y educación

El revuelo causado por el lanzamiento de la Apple iPad nos regala una excusa para volver a reflexionar sobre el impacto que este tipo de dispositivos podría tener en la educación. Desde el BID hemos señalado nuestra convicción de que los modelos de computación uno a uno tendrán una rápida penetración en el espacio educativo en América Latina. Si es así, y conociendo la enorme fuerza que ha tomado Apple en el desarrollo de dispositivos de consumo masivo, queremos reflexionar sobre su potencial.


¿Qué es el iPad?

Antes que entrar en descripciones técnicas que pueden encontrar aquí, la pregunta es dónde se ubica en el espacio de los dispositivos ya disponibles. Por más empeño que Steve Job (CEO de Apple) haya puesto en hablar de un dispositivo único, me parece que estamos en presencia de un nuevo "netbook". Probablemente el más sofisticado, completo, versátil y llamativo netbook, pero no mucho más que eso.

Qué son los netbooks: dispositivos móviles parecidos a un tradicional computador portátil, pero menos poderosos (en velocidad, memoria, almacenamiento) y más pequeños (teclado, pantalla). Su objetivo principal es mantenerse conectado a Internet, satisfaciendo necesidades elementales de conectividad y productividad en movimiento.

Los Netbooks nacieron hace 10 años, pero explotaron en los mercados apenas 4 o 5 años atrás, empujados por la inciativa OLPC, destinada justamente a ofrecer acceso a computadores a niños de países subdesarrollados. Hoy son una floreciente industria, con equipos pensados especialmente para educación (XO de OLPC, Classmate de Intel) y muchos fabricantes produciendo otras variedades para profesionales, dueñas de casa, estudiantes universitarios, etc.

El iPAd es un Netbook, justamente por la razón que dió Jobs en su presentación: está a medio camino entre un teléfono inteligente y un computador portátil, y responde plenamente a la definición clásica de un netbook. Se diferencia en que, en lugar de un teclado físico, tiene una pantalla multi-táctil y un teclado virtual. En lo demás, desde un punto de vista funcional, es un netbook.

¿El iPad en educación?

Si el iPad es otro Netbook, ¿ofrece algo sustancialmente diferente al mundo de la educación?

Los proyectos que hemos conocido hasta ahora en Uruguay Perú, Paraguay, Colombia, Haití, Brasil, Argentina, Chile, Maine (EEUU) han aprovechado el equipamiento existente y han tratado de sacarle el mayor provecho a dispositivos relativamente baratos (comparados con las inversiones anteriores hechas) que producen un alto impacto social y comunicacional (el impacto educativo está siendo evaluado y es todavía una incógnita).

Hasta ahora, parecía que en educación primaria, especialmente el primer ciclo, parecía disputado por los XO y los Classmate, mientras en la educación secundaria, se ha optado por Classmate, otros netbooks o derechamente computadores portátiles.

Parece que el dispositivo presentado por Apple no tiene un espacio claro en donde posicionarse en el ámbito educativo. Mientras tiene algunas ventajas evidentes sobre algunos de sus competidores (por ejemplo hay 10.520 aplicaciones educativas disponibles en su App Store, la mayoría gratuitas, su manejo multimedia, su despliegue de textos, además de su gran pantalla táctil), su precio la pone muy por encima de sus competidores.

Tal vez haya países dispuestos a pagar el precio, pero tratándose de proyectos a gran escala (nacional o sub-nacional) parece poco factible comparar los US$ 499 de la iPad, con los U$350 de las Classmate o los $200 de las XO.

Yo sospecho que Apple no tardará demasiado en ofrecer un nuevo producto: la ePad. Un iPad pensada para la educación, tal vez con una pantalla algo más pequeña (6 a 7 pulgadas) y un almacenamiento menor (8GB?), que esté por debajo de los 300 dólares. Si eso ocurriera, recién entonces podrá proponerse como una alternativa a considerar en el contexto de los sistemas educativos latinoamericanos.

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