5 nov. 2011

Aprender en el siglo XXI

¿Qué significa "aprender" en el siglo XXI? En tiempos de debate, en que la mirada parece tan puesta en la educación, vale la pena volver a la pregunta esencial, ya que corremos el riesgo de conformarnos con arreglar un par de leyes y reglamentos, agregar un poco más de plata por aquí, un poquito de supervisión por allá, y creer que tenemos un nuevo sistema educativo.

Aprender en el siglo XXI es una necesidad evidentemente nueva. Este el siglo en que un conjunto de experiencias educativas existentes e innovadoras, aunque acotadas y específicas, se irán transformando en la nueva norma, en la forma natural y evidente de ordenar la oferta educativa. La sociedad del conocimiento demanda nuevos conocimientos y competencias, y ofrece nuevas herramientas y manera de acceder a ello. Esa es la novedad principal.

¿Qué características centrales tiene el aprendizaje en el siglo XXI? Me parece que hay cuatro condiciones que se impondrán en este siglo para las cuales debiéramos estar preparando nuestros sistemas educativos.

30 oct. 2011

No a la desmunicipalización

Una de las demandas repetidas como slogan por muchos actores en el conflicto estudiantil es la de la desmunicipalización de la educación.

El diagnóstico detrás de la propuesta es un consenso. Desde que el año 1981 se traspasaron los colegios públicos para que fueran administrados por las 350 municipalidades, muy pocas veces y muy pocos municipios han podido asumir con plenitud la responsabilidad que les fue transferida. Y las que lo han podido hacer ha sido porque han destinado muchos recursos extraordinarios a ello.

Pero me parece apresurado afirmar que, en vista que la enorme mayoría de las municipalidades no han podido administrar bien sus establecimientos educacionales, hay que eximirlos de esa responsabilidad. Me parece clave preguntarse por qué esto ha ocurrido.

1 oct. 2011

Lucro y Calidad

La discusión sobre el lucro en educación se ha tomado buena parte del debate, aunque está lejos de ser la explicación de nuestros problemas y mucho menos, la solución de ellos. Me parece que es un tema importante, que debe discutirse. Pero debiéramos desterrar la fantasía de que con la eliminación o la ratificación del lucro, se resuelven las dificultades de nuestro sistema educativo.

En un artículo anterior ya me referí al lucro desde una perspectiva más personal, expresando mi desazón por la omnipresencia del espíritu del lucro entre nosotros. Ahora quiero hacerlo desde una perspectiva más técnica y propositiva. La discusión sobre el lucro, separada de la discusión por la calidad, significa no sólo poner la carreta por delante de los bueyes, sino pasar la carreta por encima de los bueyes.

En razón del tiempo y el espacio, sólo me referiré al tema del lucro en la educación escolar, ya que el contexto es bastante diferente en educación superior, donde está prohibido por ley, y lo que ha faltado es voluntad para cumplir y fiscalizar el cumplimiento de las normas legales, aun cuando hay asuntos pendientes que definir, como el tema del lucro en la educación técnico-profesional.

En educación escolar, en cambio, el lucro no sólo está permitido, sino que fue utilizado por el Estado deliberadamente para convocar a los actores privados a invertir en educación, y así mejorar sustancial y rápidamente la cobertura escolar y la jornada escolar completa en Chile. Se trata entonces de una política pública que convocó a corporaciones y grandes empresarios, pero también y significativamente a profesores y otros profesionales, a crear, mantener y sostener colegios a lo largo de todo Chile.

¿Podría el Estado ahora arrepentirse y cambiar esa política, decidiendo que ya no puede haber privados administrando establecimientos escolares bajo el incentivo de obtener utilidades por ello? Por supuesto que sí, pero probablemente signifique que el Estado deba hacerse cargo de este cambio, comprando o expropiando los colegios privados, o compensando a sus dueños. Técnicamente, el Estado estaría quitando un derecho adquirido y, en justicia, eso no puede ser gratis. Y como sabemos, la calidad de la educación no está determinada por quién administra el colegio ni si tiene fines de lucro o no, por lo que nos encontraríamos con un enorme gasto público, sin ninguna retribución en términos de calidad (vale la pena leer un excelente trabajo académico en el que se muestran datos irrefutables de cómo el lucro ayudó a la cobertura, pero no ha tenido impacto en la calidad y, en cambio, sí en aumentar la segregación social).

Me parece que hay un camino de solución mucho más práctico, factible y eficiente, si incorporamos la variable de la calidad. Por supuesto, este es un concepto difícil de definir, pero adelantemos algo: asumamos que, para los efectos de la distribución de recursos públicos, se entenderá por calidad los resultados de los estudiantes en las pruebas nacionales (ojalá más completas que el actual SIMCE y tomadas con mayor frecuencia), los resultados de los profesores en el proceso de evaluación docente y algunos indicadores asociados a la gestión de los establecimientos (matrícula, asistencia, ejecución presupuestaria, participación de los padres).

Estos resultados deberían luego ponderarse en razón del contexto e índice de vulnerabilidad de los estudiantes, de manera de no comparar peras con manzanas y garantizando que no hay selección en el acceso y mantención de los estudiantes en las escuelas. Con estos indicadores se puede construir un algoritmo que entregue un resultado para cada escuela, supongamos, de 1 a 100. Suena complicado, pero no es tan difícil como parece.

Hasta ahora hemos hablado de la calidad, volvamos ahora al lucro. Mi propuesta aquí es simple:

  • Si como resultado de este algoritmo, una escuela recibe 70 puntos o menos (por ejemplo), entonces el sostenedor NO PUEDE retirar utilidades, y todo eventual excedente, debe ser reinvertido en la escuela, para mejorar sus resultados futuros. 
  • Si el resultado está entre 70 y 80 puntos, el sostenedor puede retirar un porcentaje limitado de utilidades (supongamos por ejemplo, hasta un 10% de los excedentes). 
  • Si la escuela obtiene resultados de entre 80 y 90 puntos, el dueño puede retirar un porcentaje mayor (en nuestro ejemplo, un 20 por ciento de los excedentes). 
  • Si la escuela obtiene más de 90 puntos, el sostenedor puede retirar excedentes sin límite, pues está haciendo un excelente trabajo. 

Como contrapartida, si una escuela obtiene sistemáticamente menos de 60 puntos (digamos, por tres años consecutivos o cinco no consecutivos), puede ser intervenida por el Ministerio de Educación y obligada a desarrollar acciones específicas de mejora. Y si la escuela obtiene menos de 50 puntos sistemáticamente, o no mejora luego de la intervención ministerial, las autoridades debieran estar obligadas a cerrarla, quitar el "decreto cooperador" al sostenedor y ofrecer soluciones alternativas a los estudiantes.

Por supuesto, esta es una descripción inicial y general de una política que requeriría mucho refinamiento y trabajo. Tampoco es una solución final o única, y requiere ir acompañada de otras políticas si queremos alcanzar los niveles de calidad educativa necesarios en el siglo XXI, entre otras, invertir mucho más en la educación preescolar, aumentar la subvención escolar, mejorar la selección y formación de los docentes, apoyar cambios sustantivos en la gestión en directiva de las escuelas, reestructurar la educación media técnico-profesional, fortalecer la institucionalidad pública, etc. Pero me parece que podría ser un camino posible y práctico, que en el corto plazo permita mantener la provisión mixta en educación, un rol de verdadero garante para el Estado, y un fortalecido foco en la calidad.

29 ago. 2011

Aprender de Corea del Sur

Corea del Sur es un ejemplo de rápido crecimiento económico y excelentes resultados educativos. Hasta comienzos de los años ochenta, Corea tenía un bajo nivel de desarrollo económico, comparable con el desarrollo observado, en aquella época, de los países latinoamericanos. Sin embargo, tras un crecimiento anual sostenido de 6%, hoy no es sólo uno de los países más desarrollados del mundo, sino además, uno de los de menor desigualdad.

En educación, Corea del Sur a mejorado sistemáticamente sus resultados y en la última prueba PISA (2009) ocupó los primeros lugares entre los países participantes. Consideremos que a mediados de los años 70, sólo el 7% de los estudiantes alcanzaba la educación superior, y hoy lo hacen sobre el 70%.

Todo esto es doblemente interesante si consideramos que Corea del Sur es un país pequeño, con menos de 100 mil kilómetros cuadrados y limitado acceso a recursos naturales. Un factor central en este crecimiento ha sido la inversión en educación y fortalecimiento del capital humano, en donde las tecnologías para la educación han tenido un papel muy relevante. 

 Hay tres factores que destacan cuando nos preguntamos por claves que puedan servir a América latina, a partir de la experiencia coreana:

  • La educación tiene un alto valor cultural y social. El consenso de la sociedad sobre la relevancia de la educación es total, y por tanto, la disposición de todos para dedicar atención, prioridad y recursos, es indiscutible. 
  • La educación es parte central y de largo plazo para el diseño de las políticas públicas. Las estrategias de desarrollo nacional y de educación están íntimamente entrelazadas, y los planes maestros de educación, desarrollados cada cinco años, permiten alinear y actualizar las iniciativas, siempre en una lógica de enorme integración sistémica de cada una de ellas. 
  • La educación, y particularmente la enseñanza, constituye una profesión altamente respetada, profesionalizada y por lo tanto, bien remunerada. Sólo los estudiantes graduados en el 5% superior en la escuela secundaria pueden ingresar a la carrera docente, y los salarios son consistentes con esta alta calidad y profesionalización. Al ingresar al mercado laboral, los docentes coreanos reciben un salario que es casi tres veces el de los docentes de Chile, que es el país que paga mejores salarios en América Latina. En promedio, tras quince años de carrera, cercana supervisada y evaluada, los docentes coreanos incrementarán sus ingresos en un 80%. 

Parte relevante del esfuerzo coreano ha contado con una clara apuesta por aprovechar las tecnologías para la educación. Los planes maestros anuales han definido para cada etapa, un uso preciso de cada tecnología disponible. Por ejemplo, el plan Maestro 1996-2000, puso énfasis en la infraestructura para la conectividad a Internet y la formación de los docentes; el Plan 2001-2005, se concentró en el desarrollo de contenidos educativos (textos escolares digitales y apoyo para el hogar) y el sistema de información escolar (NEIS); el Plan 2006-2010 se focalizó en el uso de móviles para un aprendizaje ubicuo y una renovación de la formación docente para concretarla en nuevas prácticas educativas.

Recientemente, Corea del Sur ha anunciado en su nuevo Plan Maestro, que dejará de lado los textos escolares impresos, y que en adelante, los reemplazará por textos digitales, ricos en contenido multimedia y actividades interactivas, para lo cual, los estudiantes accederán a tablets conectadas permanentemente a Internet. Esta medida, como se puede apreciar claramente, no es el resultado de una improvisación de último minuto, una concesión a la moda, ni un derroche de recursos con fines electorales. Es más bien una nueva fase natural, de un empeño sostenido y sistemático.

El éxito de Corea del Sur es el resultado de este esfuerzo sostenido por políticas coherentes y de largo plazo, en donde las tecnologías juegan un rol, no como las protagonistas solitarias de un esfuerzo desesperado, sino como el apoyo necesario para producir los resultados educativos que se buscan. Es cierto que en nuestra región enfrentamos otros desafíos, desde diferentes experiencias y culturas. Pero algunas cosas tenemos que aprender desde Corea.

 (Texto escrito en colaboración con Christine Capota)

21 jun. 2011

Competencias para el siglo XXI: Cómo medirlas y cómo enseñarlas


Es fácil concordar en que los estudiantes deben desarrollar nuevas habilidades para vivir, trabajar y ser parte de la sociedad del siglo XXI. Sin embargo, hasta ahora se ha hecho poco por definir claramente cuáles son esas habilidades, cómo pueden ser medidas y cómo pueden ser enseñadas. ATC21S es una alianza académica mundial, liderada por la Universidad de Melbourne y auspiciada por Intel, Microsoft y Cisco, que se ha propuesto cubrir este déficit. En América Latina y el Caribe también somos parte de este esfuerzo, y el BID junto al gobierno de Costa Rica están trabajando para ello.

Con mucho gusto anunciamos una nueva publicación sobre este tema escrito por Eugenio Severin, Especialista Senior de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo. La publicación se puede encontrar aquí.


13 jun. 2011

Los niños que aprenden solos

En el año 2006, el profesor universitario Sugata Mitra, decidió hacer un experimento. Empotró en la pared de su oficina, que daba a una población marginal de la India (un "slum"), un computador conectado a Internet, y lo dejó allí para que los niños lo usaran libremente. En los años siguientes repitió la experiencia en unas 20 comunidades en su país, y luego, perfeccionando la experiencia, la aplicó en varios países. "La aventura de los niños que aprenden por sí mismos" es el título del inspirador video en TED en que se puede conocer de primera fuente los detalles de esta experiencia.

Los resultados fueron maravillosos e interesantes. Los niños aprenden solos, sin ayuda de los adultos. Motivados por preguntas y por la posibilidad de indagar, investigar, descubrir, los niños aprenden. Es difícil de creer, pero funciona. El mismo Sugata Mitra ha popularizado una lúcida frase de Arthur Clarke: "Si un profesor puede ser reemplazado por un computador, ese profesor debería ser reemplazado". En otras palabras, allí donde hay buenos profesores, excelente. Allí donde no hay profesores o no son buenos, las tecnologías pueden ser un apoyo indispensable para producir aprendizajes significativos. Y no por las tecnologías en sí mismas, sino por su potencial para habilitar nuevos procesos pedagógicos.

Sugata Mitra estuvo esta semana en un seminario en Chile. Allí tuve el honor de hacer una presentación y participar de una mesa redonda en la que profundizamos en las lecciones de su trabajo y sus proyecciones para la educación, en Chile y América Latina.

Hay cuatro aspectos que me parece están en la propuesta de una "educación mínimamente invasiva" como la llama el propio Mitra, que resulta importante considerar:

1. El foco en los estudiantes y sus aprendizajes: no perder nunca de vista que la educación es acerca de cada niño y niña, de ofrecerles espacio y experiencias de aprendizaje que les permitan desarrollar su enorme potencial. Confiar en los niños, darles oportunidades.

2. Reencantar con el aprendizaje: recuperar el entusiasmo, el interés, las motivaciones intrínsecas de los estudiantes, dejarlos expresarse y descubrir, crear y comunicar. Despertar en ellos la curiosidad, dejarlos intentar, equivocarse, buscar caminos.

3. Ubicuidad: aceptar que la educación no es algo que pasa en las salas de clases, sino que es una experiencia propia de la vida de todos, especialmente niñas y niños, que nos acompaña las 24 horas del día y todo el año. El mundo, la ciudad, los medios, el barrio, están llenos de oportunidades educativas desperdiciadas. La educación no es un momento del día, es una actitud para relacionarse con el mundo y con los otros.

4. Las tecnologías habilitan estos cambios. No son ellas, en sí mismas, las que hacen la diferencia y el cambio, pero nos dan excusas y oportunidades para cambiar, ofrecen herramientas para personalizar la oferta educativa a cada estudiante, para entusiasmar a cada uno de los involucrados, para estar presente en cada espacio y momento.

A mí me parece que experiencias de este tipo pueden ser una oportunidad en América Latina, al menos en cuatro contextos:

1. Donde no hay escuelas ni docentes, en zonas alejadas o rurales.
2. Donde hay escuelas, pero los estudiantes, especialmente los jóvenes en edad de asistir a la escuela secundaria, abandonan o son rechazados por las escuelas, permitiendo modalidades flexibles de educación.
3. Donde hay escuelas y estudiantes que asisten a ellas, pero la calidad educativa presenta importantes déficits. Por ejemplo, es conocida la dificultad para la enseñanza de las matemáticas, las ciencias y el inglés en nuestro continente.
4. Donde hay población adulta (mayores de 18 años) que abandonaron la escuela y que pueden tener una segunda oportunidad para alcanzar niveles educativos que les abra oportunidades.

Hay que agradecer a la Fundación CETHUMS por el regalo que ha hecho a Chile y a los cientos de asistentes al seminario de este viernes, invitando al Profesor Mitra a compartir su experiencia y sus hallazgos. Pensar en caminos diferentes, innovar y cambiar, para ofrecer una educación de calidad a todos los niños y niñas, en especial a quienes hoy tienen menos oportunidades, es un desafío urgente.

1 jun. 2011

“La maravillosa aventura de los niños que aprenden por sí mismos”

SEMINARIO DE EDUCACIÓN
“La maravillosa aventura de los niños que aprenden por sí mismos”
Santiago, 10 de junio 2011 en Espacio Riesco de 09h15 a 14h30.

El Seminario de Educación “La maravillosa aventura de los niños que aprenden por sí mismos” busca entregar una nueva visión en métodos emergentes de enseñanza y aprendizaje incorporando el uso de las TICs, permitiendo que los niños puedan experimentar, explorar e investigar en forma cooperativa y colaborativa, aprendiendo cómo compartir y enseñarse unos a otros.

SUGATA MITRA
PhD. en Física, Investigador y Profesor de educación tecnológica en la Universidad de Newcastle, Reino Unido.
Director Científico Emérito del Centro de Investigación en Sistemas Cognitivos, NIIT Ltd., India, la mayor multinacional de capacitación y servicios de compañía de software, siendo responsable de todas las innovaciones en la educación, las aplicaciones informáticas, medios de comunicación y tecnología de las comunicaciones.
Reconocido por ser el creador del proyecto “Hole in the Wall” (El Agujero en la Pared), el cual probaría que los niños aprenden de las computadoras con mucha facilidad sin ningún entrenamiento formal. Sugata lo denominó “Educación Mínimamente Invasiva”.

PROGRAMA

08:15 Recepción y Acreditación - Café de Bienvenida

09:15 Palabras de Bienvenida

09:20 Palabras de Apertura - Dinorah Lares Bigott, Vicepresidenta CetHums Foundation

09:30 Las posibilidades y límites del autoaprendizaje de niños y jóvenes en las nuevas tecnologías y la redefinición del rol de los docentes
Alfredo Rojas, Oficial de Programas Coordinador Red de Liderazgo Escolar UNESCO Santiago, Oficina Regional de Educación de América Latina y el Caribe

10:05 Aprender Uno a Uno 
Eugenio Severin, Especialista Senior en la División de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

10:40 Palabras de introducción
Pradeep K. Kapur, Embajador de la India en Chile

10:45 “Hole in the Wall” (HIW) y “Else Method”
Dr. Sugata Mitra, Académico de la Escuela de Educación, Comunicación y Ciencias
del Lenguaje de la Universidad Newcastle, Reino Unido

11:55 Muestra de experiencias con Tecnologías de Informática y Comunicación (TICs) en colegios

Coffee Break

12:30 Mesa redonda. Preguntas y respuestas

14h20 Clausura y Cierre del Seminario

Más información: http://www.educacionemergente.org/

17 may. 2011

Pregúntenle a Fullan

Si yo fuera ministro de educación, o vice-ministro, o asesor de alguno de ellos, les recomendaría que contrataran a Michael Fullan. No lo conozco, pero he leído algunos de sus libros y me parece que si alguien quiere liderar un ministerio de educación, y hacer cambios de verdad, centrados en los aprendizajes de los estudiantes, considerando sintéticamente todos los factores, hay pocos con una visión más completa y calificada que la de Fullan.

Fullan no es solo un intelectual, profesional de la educación, sentado en una biblioteca desde la que nos ilumina con opiniones inteligentes. Ha trabajado directamente en procesos de reforma en varios países y distritos escolares. Sabe de qué se trata, de las complejidades y las dificultades.

En su último libro, All system Go, propone desarrollar reformas educativas que abandonen el paradigma tradicional de estándares-evaluación-garrotes. También advierte de la falta de efectividad de dos tipos de medidas típicas de los procesos de reforma. El primero es no considerar la complejidad de los sistemas educativos, y sobresimplificar las medidas que se toman. El segundo, es proponer enfoque parciales, que atacan un problema a la vez, o peor aún, lo atacan con muy pocas escuelas, docentes y estudiantes, y no con todo el sistema al mismo tiempo (de ahí el título).

A cambio, sugiere que los procesos de reforma deben considerar simultáneamente a los diferentes actores y niveles implicados. Como no es fácil moverse en el espacio de la complejidad, propone los cinco aspectos clave que en su experiencia están detrás de un proceso exitoso de reforma educativa:

1. Propósito moral: la descripción de los objetivos que se persiguen con la reforma, descritos de manera clara, transparente, directa, simple. Se trata de principios fundamentales que permitirán alinear los siguientes cuatro aspectos. Además, debe poner altas expectativas para TODOS los estudiantes (no solo para una selección de ellos). El propósito moral de una reforma, conocido por cada actor del sistema educativo, debe apuntar alto en las expectativas, cerrar las brechas de quienes están más retrasados y, sobre todo, incluir a todos los estudiantes en él. Cada acción, estrategia y política debe ser diseñada y experimentada de una manera que automática y constantemente recuerde a la gente que la educación tiene un propósito moral de la máxima importancia, para cada persona y para la sociedad.

2. Liderazgo decidido: no va a ser fácil conducir el proceso, en ninguno de sus niveles, ni en el ministerio, ni a nivel local, ni en la escuela misma. Eso requiere un liderazgo que considere seis condiciones: un intenso entusiasmo, compromiso personal de los líderes, contar con los profesores, poner el foco en la enseñanza, mantener la presión en torno a las metas, mostrar resultados para invertir más.

3. Responsabilización inteligente: todos hablan de responsabilización (accountability) y todos suponen que se hace de manera inteligente, pero no siempre es así. Fullan propone que una responsabilización inteligente debe poner más acento en los incentivos que en los castigos, invertir en entregar las capacidades para que cada uno cumpla su tarea, fortalecer las capacidad colectivas (responsabilización interna), especialmente al comienzo, evitar la actitud de juzgar y castigar, transparentar los datos acerca de las prácticas y los resultados, intervenir más intensamente donde más se requiere.

4. Crear capacidades colectivas: las reformas tienden a fortalecer las capacidades de cada profesor, o cada director, apostando a que la suma de esos esfuerzos individuales contribuirá a mejorar los resultados. Fullan propone poner más atención a la construcción de capacidades colectivas, en las escuelas, en el nivel local, y en los propios ministerios de educación, de manera de fortalecer así la colaboración.

5. Crear capacidades en las personas: una vez que se han fortalecido las capacidades colectivas, nos encontraremos con que muchos de los actores requieren desarrollar mejores capacidades para el cumplimiento de su tarea, en el contexto que la reforma les plantea. Es muy importante este apoyo, especialmente centrado en mejorar la enseñanza y el aprendizaje.

Si uno considera cada uno de los elementos que plantea Fullan por separado, podrá notar que ninguno es sumamente original o innovador. El asunto aquí es la integridad. Fullan propone que estos elementos sean considerados como componentes de una sola reforma, que los articula en torno a los aprendizajes.

Recuerdo hace algunos años a José Joaquín Brunner presentando unos cuadros en que trataba de saber qué tenían en común los sistemas educativos más exitosos. Y lo interesante era que eran muy distintos entre sí, unos eran centralizados, otros no, unos casi enteramente públicos, otros mayoritariamente privados; unos multiculturales y multilingüísticos, otros unitarios. No había ningún punto en común entre ellos, salvo que cada uno tenía una rigurosa consistencia interna, que permitía alinear todas las políticas, y no simplemente sumar medidas y acciones.

Creo que lo que Fullan propone va en la misma línea. Las reformas educativas, indispensables en nuestra América Latina, requieren aprender lo esencial de la experiencia exitosa de países y distritos en el mundo: foco y consistencia. Si todavía tienen dudas, pregúntenle a Fullan.

5 may. 2011

El Rol de las Políticas en TICs en la Transformación Educativa

Con la colaboración del Centro Ceibal , Unesco, KERIS y el BID se llevó a cabo el taller por invitación El Rol de las Políticas en Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en la Transformación Educativa: Un Taller para Responsables Políticos, del 27 al 29 de abril en las instalaciones del Plan Ceibal en Montevideo Uruguay.

Más de 50 participantes representando más de 15 países se reunieron para el lanzamiento de la publicación de UNESCO Transformando la educación: el poder de las políticas públicas en TICs (UNESCO, 2010) "Transforming Education: The Power of ICT Policies" y para discutir temas de políticas públicas de TICs y educación. Los autores Enrique Hinostroza, Shafika Isaacs y Robert Kozma discutieron la publicación y actualizaron los datos de esta investigación.

Para países como Cabo Verde, Islas Maldivas y Nepal ; que se encuentran en un momento temprano en la adopción de TICS en su política nacional fue una buena oportunidad para aprender de países de la región ya más adelantados en el tema.

Al mismo tiempo para los representantes de Colombia, Chile, Uruguay, Argentina y Paraguay la actividad sirvió de marco para discutir y reflexionar sobre los pasos tomados y dar una mirada al futuro de que vendrá en el tema de tecnología educativa.

Las diferentes instituciones presentes ( Intel, UNESCO IIP, Unesco OREALC, KERIS, BID , Banco Mundial, ISTE, IICD y Fundación OLPC entre otras) enriquecieron la temática con su experiencia en el campo y proyectos a futuro.

El día 28 de abril, se realizo en las instalaciones de LATU el seminario abierto invitación El Rol de las Políticas en Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en la Transformación Educativa. Este quinto seminario se realiza tras los exitosos encuentros en Chile (mayo 2010), República Dominicana (junio 2010), Paraguay (setiembre 2010) y Costa Rica (noviembre 2010).

El BID ha puesto a disposición las presentaciones de los panelistas en la siguiente dirección
Taller
English http://events.iadb.org/calendar/eventDetail.aspx?lang=en&id=2858
Español http://events.iadb.org/calendar/eventDetail.aspx?lang=es&id=2858&

Seminario abierto
English: http://events.iadb.org/calendar/eventDetail.aspx?lang=en&id=2859&
Español: http://events.iadb.org/calendar/eventDetail.aspx?lang=es&id=2859&

27 abr. 2011

Modelos Uno-a-Uno en América Latina y el Caribe

La introducción de tecnología en educación está teniendo un importante crecimiento en el mundo. En particular, los modelos Uno-a-Uno están desarrollándose rápidamente en América Latina y el Caribe. El término Uno-a-Uno describe la tasa de computadores por estudiante, donde cada uno de ellos recibe un dispositivo digital, regularmente un computador portátil, para apoyar su aprendizaje.

Esta semana hemos publicado un reporte llamado "Modelos Uno a Uno en América Latina y el Caribe. Panorama y Perspectivas" con el objetivo de ofrecer una revisión de los proyectos de este tipo, y proponer las bases de una aproximación sistemática focalizada en el mejoramiento de la calidad de la educación, incluyendo una revisión de los costos y las condiciones para la evaluación de las iniciativas.

Las justificaciones que se han dado para el desarrollo de proyectos Uno-a-Uno en la región están frecuentemente teñidas por el cálculo político de corto plazo y las presiones de la industria. Por encima de ello, es posible encontrar tres tipos de justificaciones e impactos deseados para estas iniciativas:
  1. Desde una perspectiva económica, las tecnologías en educación son vistas como una oportunidad para mejorar los procesos productivos y sus resultados. A través de la provisión de computadores a estudiantes se espera que ellos estén mejor preparados para un mundo laboral donde las tecnologías tienen un lugar crecientemente relevante, apoyando así la competitividad del país.
  2. Desde el punto de vista social, en cambio, los programas de computadores para estudiantes se han propuesto como una forma de disminuir las diferencias sociales y la brecha digital. Ellos permiten el acceso de familias y comunidades que de otra manera no podrían tenerlo.
  3. Finalmente, desde lo educacional, se ha planteado que los equipos en las manos de niñas y niños podrían facilitar nuevas prácticas educativas, centradas en los estudiantes y que desarrollarán de mejor manera nuevas habilidades y competencias, necesarias en la sociedad del conocimiento.
Las iniciativas Uno-a-Uno han sido implementadas en muchos países de la región, incluyendo Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela. Nuestro reporte incluye una rápida revisión de estas experiencias y otras en el mundo.

Las formas en que cada uno de estos programas ha sido diseñado, implementado y evaluado han sido muy diversas. Hasta ahora, la investigación no ha ofrecido resultados concluyentes respecto del impacto económico, social o educativo de estos programas. Esto es lógico, dado el corto tiempo de ejecución (es sabido que los "tiempos educativos" son lentos), pero también es resultado de cierta falta de rigor en su seguimiento y evaluación, y la ausencia de instrumentos adecuados para medir esos impactos.

Desde la experiencia recogida en la revisión de todos estos programas en curso, en el documento proponemos:
  • Un modelo para el desarrollo de las iniciativas Uno-a-Uno que se focalice en los estudiantes y sus aprendizajes. En lugar de describir este tipo de programas desde la relación entre un dispositivo digital y un niño o niña, proponemos entendernos como una relación entre cada estudiante y el aprendizaje, mediada por el apoyo de tecnologías, entre otros insumos y procesos.
  • Una aproximación sistemática para el diseño e implementación de iniciativas Uno-a-Uno que considere simultáneamente los desafíos en infraestructura, contenidos digitales, formación y apoyo a los docentes, involucramiento de la comunidad, y todo en el contexto de políticas educativas integrales.
  • Una revisión de los Costos Totales de Apropiación (CTA), asociados con estas iniciativas, los que consideran las inversiones iniciales, pero también las condiciones para darle sustentabilidad a lo largo del tiempo. Nuestra revisión nos reporta que un intento serio de este tipo tiene un costo de 150 dólares al año por estudiante.
  • Un énfasis en el papel de los sistemas más rigurosos de monitoreo y evaluación de las iniciativas.
No hay soluciones mágicas en educación. La tecnología, en este sentido, no es diferente de otros esfuerzos en el campo educativo. La sola distribución de equipos no tendrá efecto alguno en los resultados de aprendizaje, a menos que se considere como parte de procesos de reforma integrales, focalizados en el aprendizaje y que se proponga explícitamente el cambio de las prácticas educativas tradicionales.

La Nota Técnica está disponible en los siguientes formatos:

ePub
(Compatible con
iBook, Nook, Kobo, entre otros)
PDF
(Compatible con 
Adobe Reader)
Mobi
(Compatible con Kindle, Sony Reader, entre otros)




19 abr. 2011

Computadores y Aprendizaje

¿Pueden las tecnologías contribuir a mejorar la calidad de la educación? Esta es la pregunta que nos guió en el Banco Interamericano de Desarrollo para trabajar en un informe que describiera el conocimiento disponible de evaluaciones y experiencias en el mundo. (Escuelas y Computadores: por qué los gobiernos deben hacer su tarea, Berlinski, Busso, Cristia y Severin. BID, 2011)

Sin duda, la calidad de la educación es la tarea pendiente en todo nuestro continente, y la esperanza de que la incorporación de tecnología permita dar un salto hacia mejores resultados de aprendizaje ha conducido muchos proyectos e iniciativas.

El informe describe cuál ha sido el esfuerzo particular de América Latina, comenzando con la habilitación de "Laboratorios de Computación" a comienzos de los 90, hasta el enorme crecimiento que hoy está teniendo la opción de entregar un computador a cada estudiante (modelos Uno a Uno).

El enfoque común en la región ha sido la de proponer las inversiones en tecnologías como un nuevo insumo del proceso educativo, instalando máquinas en las escuelas, capacitando básicamente a los docentes en las habilidades técnicas para su uso y disponiendo recursos educativos digitales a través de portales web.

El impacto de este camino ha sido más bien bajo, si uno se fija en los resultados en las pruebas de aprendizaje. El uso de tecnologías, en las evaluaciones y estudios disponibles, hasta ahora ha mostrado mejoras modestas en lenguaje, nulas en matemáticas. Por otro lado, evidencia avances importantes en manejo de tecnología, tanto de estudiantes como de maestros, así como progresos en habilidades de nivel superior, como pensamiento crítico o colaboración.

Sin embargo, persiste la pregunta acerca de si la educación puede contar con las tecnologías como aliadas para el salto cualitativo que todos esperamos. Sabemos que los cambios en educación requieren de plazos largos, y es probable que algunas de estas iniciativas, especialmente los modelos Uno a Uno, tengan poco tiempo de implementación y, por tanto, no sepamos exactamente qué impactos están produciendo. También existe una pregunta relevante sobre qué tan bien estamos midiendo los impactos. La falta de adecuados instrumentos de medición para muchas de las habilidades que se supone deben apoyar las tecnologías y la falta de rigurosidad en la evaluación de las iniciativas han contribuido a la falta de claridad sobre el tema.

Probablemente, la mejor explicación de los modestos resultados esté precisamente en esta concepción de los computadores como un insumo más que se incorpora al ambiente escolar y del que se espera que mágicamente modifique los resultados educativos. Si no se consideran estas inversiones como parte de políticas integrales, si no se forma a los docentes (ni en la formación inicial ni en servicio) para hacer uso educativo de las oportunidades que las tecnologías ofrecen, si no se dispone de recursos educativos innovadores que cambien las prácticas educativas de docentes y estudiantes, si no se aprovechan las tecnologías para mejorar la comunicación y el involucramiento de las familias con la escuela, si no se aprovechan las nuevas plataformas para ofrecer caminos personalizados de aprendizaje a cada estudiante, respetando sus intereses y habilidades, la verdad es que yo no veo cómo puede alguien esperar que las tecnologías, por sí mismas, hagan una diferencia en el aprendizaje. Decía Albert Einstein: "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".

Hasta ahora, en la mayoría de los intentos revisados en nuestro informe, las tecnologías se han suministrado a la escuela como un "extra", un "bonus track", es decir, como un insumo aislado del resto de la estrategia pedagógica y educativa. Las escuelas, los docentes y los estudiantes, por tanto, han mantenido las mismas prácticas de siempre, ahora con computadores, pero sin cambios reales en la enseñanza y pocos en el aprendizaje.

La incorporación de tecnologías en la educación es una decisión económica relevante. A pesar de la paulatina reducción de los costos que tiene el equipamiento y la conectividad, representa aún un enorme peso para los países de América Latina, que en promedio invierten US$622 al año por estudiante (Chile gasta cerca del doble de eso). Considere que la inversión en laboratorios de computación implica sumar alrededor de 30 dólares anuales por alumno, y hacer un programa Uno a Uno serio y completo significa un costo de al menos 150 dólares al año por estudiante.

De ahí que resulta fundamental un diseño riguroso de estas estrategias. El uso de tecnologías sigue representando una oportunidad clave para la calidad, además de un componente ineludible de la educación del siglo XXI. Aprender de las experiencias desarrolladas es clave y, sobre todo, entender que no se trata de una solución simple ni mágica. Si las tecnologías no forman parte de una estrategia sistémica de mejora, seguiremos esperando en vano que, simplemente poniendo computadores en las escuelas, niñas y niños se conviertan en ciudadanos de la sociedad del conocimiento.

3 abr. 2011

Educar para el futuro

Hace tiempo que creo que muchos de nuestros líderes educativos han impulsado reformas en nuestros sistemas educativos pensando en una lógica de "mejoras" a un sistema diseñado hace siglos, sin preguntarse si éste sigue siendo una respuesta adecuada a las necesidades del siglo XXI.

Con las mejores intenciones nuestros reformadores se han enfocado en "parchar" el sistema educativo, para que vuelva a entregar el nivel de calidad que supuestamente alguna vez tuvo. Pero no se trata del sistema (los directivos, los profesores, el tiempo escolar, los computadores, los libros), sino de la educación. De volver a hacerse la pregunta fundamental: ¿Para qué mundo estamos preparando a los estudiantes de hoy?

26 mar. 2011

Tres Tazas de Té

Cuando George Bush decidió bombardear e invadir Afganistán en busca de Osama Bin Laden, los Talibán y todos los que estaban detrás del ataque a las Torres Gemelas, Greg Mortenson se estremeció, pensando en el dolor que vivirían tantas familias amigas y el riesgo real en el que estaban las cerca de 80 escuelas que para ese entonces había levantado en Pakistán, principalmente para educar niñas.

Ocho años antes, Greg estuvo a punto de morir en esas tierras, aunque no a causa de ninguna guerra. Su pasión por el montañismo lo había llevado a juntar dólar a dólar, ahorrando de su pequeño sueldo como enfermero en un hospital público de California, para ser parte de una expedición que se propuso alcanzar la cima del K2, al norte en el límite de Pakistán y China. Sin embargo, además de fracasar en el intento, una tormenta hizo que se separara del grupo y se perdiera algunos días tratando de encontrar el camino de regreso entre la nieve y el frío.

16 mar. 2011

La Educación hace la felicidad

A pesar de lo que nos han dicho, la plata no parece suficiente para explicar la felicidad, o al menos, no basta con el dinero. Los datos de las Encuestas de Bienestar Global aplicadas por Gallup, permiten clasificar a los países según su prosperidad, definida como la opinión que tienen los habitantes sobre su vida presente y futura, o sea, su satisfacción y sus expectativas. Así, los tres primeros lugares en prosperidad los ocupan Dinamarca, Finlandia y Noruega. De los más cercanos, Costa Rica está en el 6º lugar, Panamá en el 12º, Brasil es 13º y México 18º.

Como puede verse, varios países en desarrollo están en lugares de avanzada, mientras EEUU está 14º y los Emiratos Árabes están en 20º. Sin embargo, alguna relación hay con la economía. Entre los 25 países menos prósperos, veintidós son países pobres de África, y Haití representa tristemente a nuestro continente.

20 ene. 2011

¡Participa en la Competencia Rice Bowl (Tazón de Arroz) 2011!


Esta mañana recibimos una nota de la Maine Learning Technology Initiative (MLTI) sobre un juego en línea que además de ser educacional también es divertido. El juego se llama Free Rice, y es un juego de vocabulario. Por cada respuesta correcta, 10 granos de arroz son donados al programa de Alimentos de Naciones Unidas para ayudar en la lucha mundial contra el hambre.
MLTI está buscando a un millón de estudiantes de todo el mundo para unirse a su equipo en el Competencia Rice Bowl. Su nota dice lo siguiente:
“Estamos patrocinando un evento con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) que reta a los niños a jugar en línea (http://www.freerice.com/ricebowl) en nuestro equipo de estudiantes, con el fin de recaudar alimentos para el PMA y aumentar la conciencia sobre el hambre”.


MLTI está patrocinando un equipo de estudiantes, y el patrocinador del equipo contrario será anunciado próximamente. Para ampliar información, usted puede leer más sobre esto en las siguientes páginas web: http://www.mlti.org/ricebowl y http://www.Freerice.com/ricebowl . Si usted o sus escuelas/estudiantes tienen acceso a internet, nos encantaría que se unieran a nuestro equipo. Nuestra meta es tener 100 mil participantes de Maine y un millón de estudiantes de todo el mundo. El año pasado, 1.000 estudiantes de Maine recaudaron 2.400.000 granos de arroz en una hora. ¿Cuántos granos de arroz podemos donar con un millón de niños participando?

¡Pasa la voz!"

7 ene. 2011

Seminario Nuevos Caminos para Aprender - Costa Rica 2010

Presentación de Eugenio Severin, en representación del Banco Interamericano de Desarrollo, en el Seminario "Tecnologías en Educación, Nuevos Caminos para Aprender", organizado por el BID, KERIS, el Ministerio de Educación de Costa Rica, la Fundación Omar Dengo y la Fundación CRUSA, en San José, Noviembre de 2010.

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